lunes, 30 de septiembre de 2019

818

Hace poco he sabido que aquel árbol de presencia rotunda en el patio de mi infancia era un eucalipto. Hasta hoy mismo he creído que mi abuelo era un roble, pero en realidad era un eucalipto con los bolsillos llenos de caramelos.



1 comentario:

  1. Qué cierto! todos los abuelos son árboles, da igual la especie, y siempre están sus bolsillos llenos de caramelos, aunque no lo estén...

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Hermosa vida que pasó y parece
ya no pasar…
Desde este instante, ahondo
sueños en la memoria: se estremece
la eternidad del tiempo allá en el fondo.
Y de repente un remolino crece
que me arrastra sorbido hacia un trasfondo
de sima, donde va, precipitado,
para siempre sumiéndose el pasado.


Jaime Gil de Biedma, "Recuerda"