jueves, 29 de octubre de 2015

Doscientos noventa y ocho

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La búsqueda de señales por doquier
nos condena a la ceguera de los crédulos.
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domingo, 25 de octubre de 2015

martes, 20 de octubre de 2015

Brevilla, ¡qué maravilla!

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Mi agradecimiento a Lilian Elphick, Sergio Astorga y Patricia Nasello por invitarme a publicar en su página de breverías. 
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lunes, 19 de octubre de 2015

Amanece la noche

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Unas notas de piano
se filtran despacio
por la ventana
mientras el trinar destemplado  
de un pájaro 
repica al son de la campana
del Templo de la Sagrada Familia.
Acompasa sus gorjeos
arrítmicos un viento 
gélido, que se desvanece
entre sábanas blancas.
De pronto, 
el taconeo 
de una vecina 
tumultuosa
ha querido fundirse 
con el rugir de una moto.
Van a dar las ocho
cuando crepita una persiana
y cede ante la noche,
que amanece.
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Unas notas de piano se filtran despacio por la ventana mientras el trinar destemplado de un pájaro repica al son de la campana del Templo de la Sagrada Familia. Acompasa sus gorjeos arrítmicos un viento gélido, que se desvanece entre sábanas blancas. De pronto, el taconeo de una vecina tumultuosa ha querido fundirse con el rugir de una moto. Van a dar las ocho cuando crepita una persiana y cede ante la noche, que amanece.
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sábado, 17 de octubre de 2015

Doscientos noventa y seis

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¿De verdad
hace falta
buscar la trascendencia
a nuestras vidas 
en la iniquidad política
de estos días?
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viernes, 16 de octubre de 2015

jueves, 8 de octubre de 2015

martes, 6 de octubre de 2015

Doscientos noventa y tres

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Me admira la fatuidad de ciertos jóvenes; tan persuadidos de su valía respecto a la ajena, que consideran maltrecha; orgullosamente ufanos de un poder que no les cabe en el cuerpo ni en sus irredentas cabezas. Hambrientos y a la espera. Convencidos de sí mismos por encima de todos, al frente (enfrente) de nadie. 
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jueves, 1 de octubre de 2015

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Hermosa vida que pasó y parece
ya no pasar…
Desde este instante, ahondo
sueños en la memoria: se estremece
la eternidad del tiempo allá en el fondo.
Y de repente un remolino crece
que me arrastra sorbido hacia un trasfondo
de sima, donde va, precipitado,
para siempre sumiéndose el pasado.


Jaime Gil de Biedma, "Recuerda"