miércoles, 18 de enero de 2017

Cuatrocientos dos

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Los futuros más audaces se construyen mediante el ejercicio de atemperar en la debida proporción nuestros deseos.
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lunes, 16 de enero de 2017

domingo, 15 de enero de 2017

Cuatrocientos

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Aforismarse. Asomarse a la posibilidad del aforismo con el bolígrafo en vilo y una asentada sorpresa frente a lo que está por venir.
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viernes, 13 de enero de 2017

Trescientos noventa y ocho

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El mundo va a su maldita bola. 

¿Debemos, pues, 
rasgarnos las vestiduras? 
¿Abrirnos las venas? 
¿Cerrar la boca 
para que no entren 
moscas inoportunas

¿Acaso deberíamos
quitarnos el sombrero,
ponernos las botas? 

La bola del mundo no debería importarnos, 
pero nos importuna
mal que nos pese 
                               -y nos pesa mucho-.

Cada segundo 
cientos de almas 
se estrellan contra el asfalto; contra esta ciénaga
que, en realidad, es 
camposanto.


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domingo, 8 de enero de 2017

sábado, 7 de enero de 2017

Trescientos noventa y seis

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Lo contrario del deseo es el desaire; la desafección. Y, sin embargo, al desestimar algo querido un poso huérfano de afecto se nos queda dentro. 
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viernes, 6 de enero de 2017

miércoles, 4 de enero de 2017

lunes, 2 de enero de 2017

sábado, 31 de diciembre de 2016

jueves, 29 de diciembre de 2016

lunes, 26 de diciembre de 2016

Memento mori

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Esperanzada, corro a tu encuentro. No me respalda ni la sensatez ni ese futuro incierto que hoy parece, una vez más, dispuesto a perpetuarse. Hablamos toda la tarde sin descanso, entregados al vertiginoso ejercicio de mirarnos. Una risa suelta nos brota a cada rato. El tiempo da implacables dentelladas con gesto distante. No será prudente, pero yo pienso seguir yendo a tu encuentro cada vez que te distinga a lo lejos y vea brillar tus ojos como puras ascuas, mientras reímos encendidos; compartir contigo, mientras dure, este raro instante.
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viernes, 23 de diciembre de 2016

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Hermosa vida que pasó y parece
ya no pasar…
Desde este instante, ahondo
sueños en la memoria: se estremece
la eternidad del tiempo allá en el fondo.
Y de repente un remolino crece
que me arrastra sorbido hacia un trasfondo
de sima, donde va, precipitado,
para siempre sumiéndose el pasado.


Jaime Gil de Biedma, "Recuerda"