jueves, 9 de marzo de 2017

Cuatrocientos veintinueve

.
El hombre se muestra, en el mejor de los casos, como una bestia con ángel. Otras veces, sin embargo, apenas logra distinguirse de un ángel embrutecido.
.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

.
.
Hermosa vida que pasó y parece
ya no pasar…
Desde este instante, ahondo
sueños en la memoria: se estremece
la eternidad del tiempo allá en el fondo.
Y de repente un remolino crece
que me arrastra sorbido hacia un trasfondo
de sima, donde va, precipitado,
para siempre sumiéndose el pasado.


Jaime Gil de Biedma, "Recuerda"