miércoles, 6 de abril de 2016

Trescientos veintiuno

.
Las vocaciones cultivadas con diligencia nos diseccionan hasta los hígados.
.


1 comentario:

  1. Difícil saber quien llama, mas aún conocer su propósito.
    Un saludo

    ResponderEliminar

.
.
Hermosa vida que pasó y parece
ya no pasar…
Desde este instante, ahondo
sueños en la memoria: se estremece
la eternidad del tiempo allá en el fondo.
Y de repente un remolino crece
que me arrastra sorbido hacia un trasfondo
de sima, donde va, precipitado,
para siempre sumiéndose el pasado.


Jaime Gil de Biedma, "Recuerda"