jueves, 26 de octubre de 2017

Quinientos cuarenta y cuatro

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Hay renuncias que aceptamos con una entereza que pudiera parecer sórdida, desde una extraña serenidad.
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domingo, 22 de octubre de 2017

Quinientos cuarenta y dos

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Tras suspender(nos) el juicio, fuimos suspendidos de nuestros derechos en favor de una patria que pendía sobre nuestras cabezas.
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lunes, 16 de octubre de 2017

Bajo el signo de ATENEA

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Esta antología de aforistas a cargo de Manuel Neila Lumeras reúne nada menos que a diez autoras distintas con una muestra bastante representativa de su quehacer literario. Para mí la práctica del aforismo ha ido a menudo de la mano de la reflexión en torno al propio género; y así lo aclara el autor de esta reseña, Pedro Martínez Domene. Muchas gracias por acoger tan favorablemente su aparición.
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sábado, 14 de octubre de 2017

miércoles, 11 de octubre de 2017

Quinientos cuarenta y medio

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Declaración de independencia a la catalana: Digues que m'estimes encara que sigui mentida.
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lunes, 9 de octubre de 2017

El hombre del día

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La manifestación de ayer convocó a gente que paseaba con tres banderas nada menos: la senyera (que no estelada), la española y la europea, algunos las vestían superpuestas; lo que significa -cuando menos- que el público que se agolpaba en aceras y calles hasta desbordarlas era variopinto y plural. Se manifestaron sobre todo para hacer saber que ellos también son parte del pueblo de Cataluña. Pacífica y multitudinaria, los maniifestantes corearon lemas como "Luego diréis que fuimos cinco o seis" y "Puigdemont, a prisión". Los había incluso que se manifestaban por primera vez, como reconocieron algunos en televisión. Aun cuando iban todos mezclados, creo que se trató de una manifestación necesaria. Se ha hablado mucho de no humillar a los independentistas, pero poco o nada (en comparación) del ninguneo continuo al que el nacionalismo ha sometido durante años a esta otra multitud. Ellos son los otros catalanes y componen el 52,2% de la población que el referéndum exprés (aprobado sólo por una mayoría parlamentaria en escaños compuesta por el 47,8% de los votos) prefirió dejar fuera, de ahí que optara por no ir a votar en un referéndum ilegal o amañado. Si de valorar discursos se trata, me quedo con todas y cada una de las palabras del exministro socialista Josep Borrell, el hombre del día.
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viernes, 6 de octubre de 2017

Cuenta atrás

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Las 12 en punto. Mientras la Sagrada Familia entona a toque de campana "Rosa d'abril, Morena de la Serra", yo me pregunto por el sentido secreto de este Virolai que se empeña en celebrar una cuenta atrás premonitoria de no sabemos qué.
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jueves, 5 de octubre de 2017

miércoles, 4 de octubre de 2017

Quinientos treinta y nueve

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Para entrar en razón hay que atender (y atenerse) a razones. 
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La quietud, de Ignacio Ferrando

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Tras la tempestad
            
Autor fecundo, con varios libros en su haber, ya se trate de novelas (Un centímetro de mar, 2011) o de cuentos (La piel de los extraños, 2012, Premio Setenil), entre otros, Ignacio Ferrando nos propone en estas páginas un viaje iniciático sembrado de obstáculos, tales como aquellos que surgen durante la adopción en un país extranjero o la asunción de una paternidad de la que Héctor, el narrador protagonista, recela. Este profesor de arquitectura ronda la cuarentena cuando Julia, su exmujer, le pide que la acompañe hasta la Rusia profunda, como si fueran una pareja feliz, para ir a buscar a Dimitri, el niño que les han asignado en adopción cuando aún estaban juntos. Se trata, por tanto, de una propuesta insólita, plagada de fingimientos y acaso determinada por la urgencia de Julia de aprovechar la que quizá represente su última oportunidad de ser madre. Por extraño que pueda parecer, Héctor aceptará viajar con ella hacia lo desconocido, aunque, perplejo ante su propia decisión, se muestre resuelto a averiguar si en el fondo sigue enamorado de su exmujer. Antes, sin embargo, tendrá que revelarle a Ann, su joven novia, una verdad difícil, mientras le escamotea su huida con Julia para no herirla más de la cuenta, lo que supone para su incipiente relación un verdadero revulsivo. Hasta aquí, la exposición del argumento a grandes trazos.
           
A partir de este ambicioso planteamiento, Ignacio Ferrando profundiza en las múltiples complicaciones que trae consigo la adopción, en su mayoría de tipo burocrático, pero también culturales, pues ellos representan a ojos de esas gentes sencillas el feroz capitalismo que los está diezmando como país. En cualquier caso, lo fundamental estriba en el hecho de que Héctor y Julia deberán empezar de cero a fin de poder afrontar juntos una serie de dificultades, mientras encadenan un problema tras otro y sus empeños parecen condenados al fracaso, pues no otra cosa cabe prever de la gélida Rusia en la que se adentran atemorizados, un paisaje que no muestra por ellos –en apariencia − la menor comprensión.
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Por la novela deambulan también otras parejas más o menos estables que acarrean sus mismos sueños, como la compuesta por las italianas Cinzia y Cornelia, dos auténticas luchadoras resueltas a ponerse el mundo por montera; junto con la presencia en la sombra del padre del narrador protagonista, un espejo que le permite a Héctor cuestionarse su futura paternidad, además de su comportamiento como hijo.
           
La novela se lee con fluidez, como si Ignacio Ferrando la hubiera escrito en estado de gracia. El caso es que no se perciben escollos y las diversas subtramas parecen hilarse dándose el relevo en el momento adecuado, ya sea para emerger como acicate del argumento principal, ya para servirle a éste de contrapunto, sin que ningún elemento chirríe. Acaso esté de más decir que la prosa del autor, limpia y torrencial, muy cercana en ocasiones de la revelación o la parábola, llega a hacerse invisible de tan elocuente, pues ya desde el mismo arranque el lector es conducido por distintas peripecias, y a las situaciones a que dan lugar, a través de la cimentación de imágenes de gran fuerza visual, de poderosa seducción.
   
Tras la tempestad llega la calma o la quietud de este libro lleno de sabiduría y buen hacer. Es probable que sea el propio temor al fracaso que persigue con tenacidad a su protagonista, el sentimiento que lo haya empujado a emprender una travesía llena de peligros, de la que sale airoso, y, en especial, a afrontar una paternidad conflictiva y dudosa. Y siendo todo ello así, se trata a su vez de una novela que bucea de manera incansable en los misterios de las relaciones amorosas, en sus pasiones y engaños posibles, a menudo plagados de imprevistos. 
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* Esta reseña salió publicada en la revista de literatura Quimera, núm. 405, el pasado mes de septiembre.

martes, 3 de octubre de 2017

Quinientos treinta y ocho

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El amor es el dolor de una ausencia.
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Simulacros

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Desde hace varios días, los helicópteros sobrevuelan mi ciudad. Mañana, tarde y noche. A veces, también de madrugada. De vez en cuando se oyen sirenas. Como si un ejército de ocupación hubiera invadido la capital. La gente que hoy sale a la calle a manifestarse se supone que lo hará para rechazar la carga policial de hace dos jornadas, aunque es probable que conviertan la ocasión en una demanda de independentismo más, confundiendo los términos. A los más jóvenes, se les está dando la excusa perfecta para seguir jugando a polis y cacos. La Sexta reconocía ayer por la noche que la Generalitat parece estar acaudillando a los independentistas para que, a golpe de presión (¿escrache lo llaman?), logren expulsar de Cataluña al destacamento extra de cuerpos desplegados de la Policía Nacional y de la Guardia Civil. Esto se parece cada vez más a una asonada militar. Y yo creo que los indepes lo saben y se aprovechan de ello. A los más radicales les gusta quemarse, de modo que les trae al fresco si hay "efectos colaterales". Cuanto más dure esta ocupación, más razones habrá para echarlos. ¿No se trataba de reivindicar una nación liberada? Pues en ese simulacro estamos...
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lunes, 2 de octubre de 2017

Quinientos treinta y siete

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La violencia no se justifica nunca, como tampoco se justifica declarar tras ella la independencia de un país.
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Quinientos treinta y seis

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Espiral de violencia: estado de incertidumbre en el que entra alguien o algo tras salirse de madre, pero del que se desconoce cómo y cuándo saldrá. Y a qué precio.
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domingo, 1 de octubre de 2017

Fuera de la Ley

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Fuera de la Ley sólo hay arbitrariedad y violencia. ¿Alguien lo dudaba? Ojalá acabe pronto toda esta deriva autoritaria. Lo que tengo claro es que son varios los responsables.
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sábado, 30 de septiembre de 2017

Arcadias

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La complejísima campaña en la que los independentistas han basado su ideario podría resumirse en este lema de altas miras políticas (y humanas): "Divide y te independizarás". Yo no quiero una Cataluña uniforme y uniformada, que margine y termine por expulsar a los que no piensan como ellos. ¿Qué hacer? Porque a mí ya han empezado a expulsarme -sin enterarse siquiera- con tanta tabarra egocentrista. Yo no quiero vivir en ninguna Arcadia Catalana (no me gustan las Arcadias).
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jueves, 28 de septiembre de 2017

Esa democracia

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O com fer combregar amb rodes de molí
A ver si lo he entendido bien. En cualquier país democrático, la ley para convocar el referéndum que aquí se aprobó sólo con el 47,8 % de los votos independentistas -esto es, a las bravas, dejando fuera del debate y de su valoración nada menos que al 52,2% de los votos que representa el conjunto de la oposición no independentista-, para ser legal, debería recabar primero el apoyo de las 2/3 partes del Parlamento, lo que supone obtener exactamente el 66% de los votos o, cuando menos, el consenso de una mayoría cualificada (más del 50% de los votos). Y ahora resulta que esos mismos representantes independentistas pretenden que el resto de la población (esa misma oposición ninguneada el pasado 7 de septiembre en el Parlament) vaya a votar "democráticamente" en un amago de referéndum del que se nos ha excluido desde el principio, aceptando así de facto que lo hicieran a la pata llana... ¿Es esa la democracia que quieren que aceptemos (y asumamos)? ¿Me he perdido algo?
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domingo, 24 de septiembre de 2017

sábado, 23 de septiembre de 2017

viernes, 22 de septiembre de 2017

lunes, 18 de septiembre de 2017

Exposición itinerante

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Treinta y cinco autores participaremos muy pronto en esta exposición itinerante de microrrelatos que organizan Ana Vidal y Miguel Torija Martí. El pistoletazo de salida tendrá lugar el 6 de octubre en el Museu de Belles Arts de Castellón. Está previsto que se pasee por diferentes comunidades de España. Feliz.
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viernes, 15 de septiembre de 2017

Quinientos treinta

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Ahuyentar la soledad desde la propia soledad: ella sola debería bastar (y sobrar) para consentirla.
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miércoles, 13 de septiembre de 2017

lunes, 11 de septiembre de 2017

Referéndums


A un lado, una actuación política perfectamente orquestada de una minoría independentista que exhibe orgullosa un despliegue de gestos, símbolos y puestas en escena de corte épico. Al otro, una mayoría descorazonada.



domingo, 10 de septiembre de 2017

Quinientos veintiocho


Para tener razón no basta con tener autoridad, aunque ésta se consiga por medio de aquélla.
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jueves, 7 de septiembre de 2017

miércoles, 6 de septiembre de 2017

lunes, 4 de septiembre de 2017

Quinientos veinticinco

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Las pesadillas son vivencias que nos afligen en sueños. Coartadas de un subconsciente rencoroso y cerril. Apenas un pretexto para nuestra infelicidad momentánea.
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sábado, 2 de septiembre de 2017

Adiós a Berlín


Tarde otoñal en Berlín. Las despedidas muestran cielos deslavazados como este. En el horizonte el antiguo gasómetro alza su estructura de hierros circulares para mejor decir adiós. 
No hay naturaleza muerta de belleza semejante.


sábado, 26 de agosto de 2017

Quinientos veintitrés

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Las ideas son sentimientos para el racionalista. Para el nacionalista, por el contrario, los sentimientos son ideas. Basta un simple cambio de letra para que se dé este giro copernicano.
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Las ideas son sentimientos para el racionalista. El nacionalista, por el contrario, fundamenta sus ideas en las pasiones.
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viernes, 25 de agosto de 2017

lunes, 21 de agosto de 2017

Quinientos veinte

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A veces, a plena luz del día, incluso las evidencias proyectan su ración de sombra.
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viernes, 18 de agosto de 2017

Quinientos diecinueve

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Como un solo hombre, a todos los demócratas les aflige el mismo tormento: una fatiga infinita, un único desmayo y penar.
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martes, 15 de agosto de 2017

Quinientos dieciséis

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Hay verdades incomprensiblemente en desuso, roídas y abandonadas como vulgares prendas viejas.
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domingo, 13 de agosto de 2017

Concisos

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Me hace mucha ilusión anunciaros que muy pronto saldrá a la luz la siguiente antología de aforistas españoles contemporáneos. Es un honor para mí aparecer junto a tan buenos nombres. Gracias a Mario Pérez Antolín, por su generosidad y ofrecimiento.
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viernes, 11 de agosto de 2017

Quinientos quince


Los buenos sentimientos han sido reducidos a vulgares y mezquinos adornos, no menos desdichados que ese hombre que los ostenta.


miércoles, 9 de agosto de 2017

Quinientos catorce

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A menudo nos olvidamos de que la civilización es un constructo de frágiles andamios.
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Quinientos trece

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¿Es posible un ajuste esencial entre personas con creencias enfrentadas? ¿La tierra de promisión de la concordia? 
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martes, 8 de agosto de 2017

lunes, 7 de agosto de 2017

La hija del comunista, de Aroa Moreno Durán

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De muros, traiciones y desengaños
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Cuando están a punto de cumplirse cien años de la Revolución de Octubre, La hija del comunista viene a cuestionar una vez más, y podría sumársele la reciente novela de Ioana Gruia, El expediente Albertina, donde se narra la vida de un grupo de mujeres rumanas en los difíciles años del comunismo, los mitos y falsedades que perviven entre cierta izquierda europea en torno a este régimen político, tras décadas de comportamientos dictatoriales. En esta ocasión, se trata de la primera novela de una autora que ya tiene en su haber dos libros de poemas: Veinte años sin lápices nuevos (2009) y Jet lag (2016); dueña de una prosa dúctil y maleable que ahora no duda en poner al servicio de una historia estructurada en cuatro partes: «El Este», «La tierra de nadie», «El otro lado» y «Vaterland», cuyo recorrido cronológico y espacial por los principales sucesos históricos y vitales de la época irá desgranando en primera persona Katia Ziegler, la protagonista aludida en el título.
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Así, en la primera parte, la más extensa del conjunto, observamos la vida doméstica de un matrimonio español con dos niñas pequeñas, refugiado en Alemania tras la guerra civil española, desde los ojos de la mayor de las hijas, a partir de los recuerdos que atesora del Berlín de 1956 a 1971. Gran creadora de atmósferas, la autora recompone la sensación de peligro que experimenta Katia por vez primera un día de 1961, tras cruzar la frontera del Oeste para recoger unas cartas que le dirige a su madre la familia de España, lo único que parece sacarla de su tristeza crónica; mientras el padre, un comunista convencido, trabaja en secreto para el Partido en la RDA. O el primer amor de Katia, Thomas, ligado al fuerte desengaño que experimenta la joven poco después; o su encuentro con apenas 19 años con el extraño chico del otro lado, que la vigila y pretende, enamorándose Katia del misterio que lo envuelve. En esta parte inicial, se prepara el terreno para la fuga al Oeste de la protagonista a fin de reunirse con Johannes, su futuro marido, repitiendo la huida de su propia madre, que al cabo tampoco fue feliz. No en vano, quien decide dar el salto hacia esa nueva tierra de promisión que representa el Oeste será una Katia melancólica y ausente; más que enamorada, perdida; dejando atrás estudios, amigos y familia y, sobre todo, la posibilidad de labrarse un futuro esperanzador.
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De este modo, la novela podría leerse como la historia de dos mujeres, madre e hija, que entrelazan sus destinos al verse arrastradas por el peso de unas circunstancias políticas paralelas, aun siendo éstas muy distintas. La segunda parte da cuenta precisamente del miedo y los remordimientos que siente Katia mientras huye de la antigua RDA para ir a parar a un pequeño pueblo al suroeste de Alemania, donde de inmediato pasa a ser la chica del otro lado y deberá aclimatarse. Durante la fuga, Katia comprende el sacrificio de su madre al abandonar España para reunirse en Dresde con su marido, las dificultades por las que ella misma habrá de pasar.
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Así, en El otro lado se narra no sólo la nueva vida de Katia como madre y ama de casa, sino también su arrepentimiento creciente por abandonar a su familia y traicionarlos, o al menos así lo entendería el Partido, la constatación de su ya improbable regreso al Este. Si esta tercera parte se iniciaba con la llegada de Katia al Nuevo Mundo y su posterior boda, se cierra simbólicamente a raíz del terrible anuncio que abrirá un abismo en su interior, arrebatándole de un manotazo la venda de los ojos. La parte final, Vaterland, «Patria», aun cuando para Katia también signifique la tierra de mi padre, cumple la función de anagnórisis al narrar el imposible reencuentro de la mujer madura con los suyos tras un limbo de veinte fatigosos años.
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La hija del comunista aparece contada en un tono alejado de cualquier sentimentalismo, que privilegia la intimidad, al tiempo que aporta una visión lúcida sobre la vida cotidiana de quien creyó estar eligiendo su futuro cuando, en realidad, era presa de la rigidez de la Europa enfrentada en dos bloques irreconciliables que destrozaría muchas existencias. A decir verdad, un destino común en las sociedades divididas del momento, en las que, por un lado, los ideales del Estado primaban por encima de las aspiraciones de sus gentes, cuando no se hacía gala, por otro, de una superioridad igualmente ridícula.

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* Esta reseña ha sido publicada en el número doble de julio-agosto, 404-405, de la revista de literatura Quimera. 
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domingo, 6 de agosto de 2017

Quinientos once

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No hay deseos que nos dejen plenamente satisfechos. Por fortuna, la insatisfacción mueve el mundo.
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sábado, 29 de julio de 2017

Quinientos diez

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Sólo es tuyo lo que sientes, piensas, aunque tampoco estás muy seguro. Si quieres que sea tuyo lo que piensas, deberás prolongar la esperanza.
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viernes, 28 de julio de 2017

Quinientos nueve

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El saber o la misma discreción se sostienen hoy en día no para ahondar en lo que nos asfixia, sino para encontrar el modo de ahuyentarlo a toda costa.
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Quinientos ocho

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¡Cuántas situaciones complacientes no habrá que nos impidan alcanzar un buen puñado de certezas!
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jueves, 27 de julio de 2017

Quinientos siete

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La escasez nivela el espíritu humano, aunque lo más común entre los hombres sea extralimitarse.
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miércoles, 26 de julio de 2017

Quinientos seis

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Parcialmente accedemos al saber y parcialmente nos desvivimos en consonancia.
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martes, 25 de julio de 2017

Quinientos cinco

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Para conformarse con escribir verdades mundanas,
Para conformarse con escribir verdades,
Para conformarse con escribir,
Para conformarse,
hay que saber rebelarse.

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domingo, 23 de julio de 2017

Quinientos cuatro

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Cuanto más recurrimos a nuestra voz de la conciencia, menos evitamos la mala conciencia.
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Hermosa vida que pasó y parece
ya no pasar…
Desde este instante, ahondo
sueños en la memoria: se estremece
la eternidad del tiempo allá en el fondo.
Y de repente un remolino crece
que me arrastra sorbido hacia un trasfondo
de sima, donde va, precipitado,
para siempre sumiéndose el pasado.


Jaime Gil de Biedma, "Recuerda"