jueves, 27 de julio de 2017

Quinientos siete

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La escasez nivela el espíritu humano, aunque lo más común entre los hombres sea extralimitarse.
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miércoles, 26 de julio de 2017

Quinientos seis

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Parcialmente accedemos al saber y parcialmente nos desvivimos en consonancia.
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martes, 25 de julio de 2017

Quinientos cinco

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Para conformarse con escribir verdades mundanas,
Para conformarse con escribir verdades,
Para conformarse con escribir,
Para conformarse,
hay que saber rebelarse.

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domingo, 23 de julio de 2017

Quinientos cuatro

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Cuanto más recurrimos a nuestra voz de la conciencia, menos evitamos la mala conciencia.
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Quinientos tres

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¡Desconfiad de la naturaleza humana! Hay personas que mueren de hastío y olvido.
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viernes, 21 de julio de 2017

Quinientos dos

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¿Seres racionales? ¿Son acaso la religión o la misma política 
expresiones netamente civilizadas?
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jueves, 20 de julio de 2017

Quinientos uno

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A menudo no hay sólo desafección -o simple desapego- en cuanto hacemos o sentimos; sino una nebulosa de experiencias compuesta por ojos vacíos.
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miércoles, 19 de julio de 2017

Quinientos

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En la escritura se agazapa el pensamiento, ese señor dispuesto a encaramarse siempre a las barbas de los incautos.
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martes, 18 de julio de 2017

lunes, 17 de julio de 2017

domingo, 16 de julio de 2017

viernes, 14 de julio de 2017

Cuatrocientos noventa y cuatro

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 Convencido de su vergonzante falsedad,
 el hombre se torna poco a poco verdadero.
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miércoles, 12 de julio de 2017

Cuatrocientos noventa y dos

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Las palabras distorsionan, al referirlas, las mismas cosas que nombran: el corazón de los amigos, la vergonzosa luz perdida, la aritmética del sonido.
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martes, 11 de julio de 2017

Cuatrocientos noventa y uno

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Tal vez sea la soledad la única forma de vivir en paz, si no con uno mismo, al menos con los otros.
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Cuatrocientos noventa

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La necesidad es un mendigo cansado que no desperdicia nada.

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lunes, 10 de julio de 2017

Cuatrocientos ochenta y nueve

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Para ser elogiado un hombre -dejadme decirlo-, la conciencia tiene que poder ver las cosas desde unos cristales vacíos de aumento y, en general, verse a sí misma carente de toda pretensión.
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Hermosa vida que pasó y parece
ya no pasar…
Desde este instante, ahondo
sueños en la memoria: se estremece
la eternidad del tiempo allá en el fondo.
Y de repente un remolino crece
que me arrastra sorbido hacia un trasfondo
de sima, donde va, precipitado,
para siempre sumiéndose el pasado.


Jaime Gil de Biedma, "Recuerda"